Radio en Vivo
Nuestra Radio Noticias Participar Temas Judaísmo Música Apoye nuestra tarea Our Radio
Envíe su mensaje a: Seguinos en: Viernes, 21 de Julio de 2017
 Frangancias Cannon

Frase de la sabiduría judía:"Más de lo que Israel cuidó al Shabat, cuidó el Shabat al pueblo de Israel”Ajad Haam."

ANTERIOR SIGUIENTE TODAS Proximamente Proximamente
19/5/2017
HACIENDO HISTORIA
Orígenes y evolución de la organización comunitaria – La Kehilá
El secreto de la existencia judía a través de los siglos fue su organización comunitaria. La Kehilá les permitió a los judíos desarrollar a través de los siglos una cultura, una educación, un idioma, una fe y una forma de organización que les posibilitó seguir unidos y mancomunados con esperanza en el futuro.
Prof. Yehuda Krell
Compartir Seguí Fm Jai en Twitter
Compartir
Para ubicar los comienzos de la Kehilá tradicional, debemos remontarnos a la época en que Judea se hallaba bajo la administración griega, en la cual los judíos gozaban del espíritu religioso-democrático que imprimían los helenos. Esto les permitía a quienes vivían en las aldeas alejadas de los centros políticos organizar reuniones para rezar y estudiar los preceptos religiosos del judaísmo, creándose así una “comunidad de rezo” que pretendía organizar las oraciones, el estudio de las leyes, el cumplimiento de los ayunos, la tzedaká (caridad o ayuda a los necesitados) y ordenar los temas políticos y económicos de la comunidad.

Lo primero que hacían los miembros de las comunidades incipientes era construir una sinagoga y comprar un libro de la Torá para profundizar la fe monoteísta. Exigían a sus integrantes cumplir con las leyes judías, con sus tradiciones y evitar recurrir en los conflictos a mediaciones con autoridades no judías; se estableció una carga impositiva entre sus miembro a fin de sufragar los gastos de la construcción de la sinagoga y pagar a los operarios por el trabajo.

El paso siguiente era establecer el marco de compromiso mínimo donde el interés colectivo podía obligar al interés individual; era necesario fijar las pautas para la intervención del colectivo en conflictos entre particulares, establecer criterios impositivos sobre necesidades comunes, determinar el poder de las autoridades locales y también fijar las sanciones o multas para los que no cumpliesen con los acuerdos. Era indispensable contar con una disciplina religiosa-nacional.

Estas pequeñas comunidades gozaban de una gran autonomía. En la génesis de la Kehilá se reconocen algunas particularidades de las formas organizativas de las polis griegas y de criterios corporativos y jurídicos que eran aceptados por griegos y romanos; pero la Kehilá se diferenciaba en que canalizaba las distintas corrientes de pensamiento judío, se ocupaba de los conflictos sociales internos y pretendía crear y oponer un concepción de mundo fuerte para hacer frente a la penetración cultural, religiosa, estética y política que ostentaban los helenos.
Se puede afirmar que el nacimiento de la Kehila no surge como una necesidad por el exilio del pueblo judío. En Eretz Israel existieron desde antes de la destrucción del Segundo Templo; inclusive tiempo después, surgieron comunidades hebreas que lograron amalgamar la concepción religiosa-social del pueblo judío con los criterios y políticas administrativas de la polis que desarrollaron los griegos y romanos.

A medida que se ingresa en la Edad Media la comunidad judía pasa a llamarse “benei hair” (hijos o habitantes de la ciudad) y serán considerados como una unidad orgánica. Aquí las funciones de la Kehilá se amplían. Comienza a cumplir funciones impositivas, no solo para mantener las tareas religiosas, sino también para tareas seculares como la defensa, la gestión administrativa y los gastos de representatividad.

Con el avance del cristianismo y la irrupción del Islam, las Kehilot debieron adecuar y desarrollar su acción en sociedades cambiantes y hostiles, manteniendo siempre la cohesión y la solidaridad con aquellas comunidades que resultaban afectadas y diezmadas por el odio hacia los judíos.

Dentro del sistema corporativo medieval de la Kehilá los judíos disfrutaban de un elevado grado de autodeterminación. Las comunidades gozaban de un autogobierno en cuestiones religiosas, en la educación y en asuntos fiscales y judiciales. La vida judía se encontraba contenida en la ley judía, era un “Estado dentro de otro Estado”.

En la Edad Media, la totalidad del sentimiento judío estaba vinculado a la religión; la conciencia histórica era dada por los relatos bíblicos, sus crónicas, sus personajes y sus leyendas. También había libros de autores populares, que basados en las sagradas escrituras, trataron temas sobre la moral, los dichos sabios, máximas y poemas patrióticos, entre varios temas.

Conocer el pasado histórico no era un fin en sí mismo ni tenía significación del presente, el único valor se lo daba el futuro, en ese sentido la vida judía era la preparación para el advenimiento de la Era Mesiánica. Los eventos históricos se entendían como parábolas del esplendor y del poder de Dios sobre la tierra. Las causas de los sufrimientos y las persecuciones soportadas por el pueblo judío no se describían ni se explicaban de un modo racional, ni entraban en relación histórica con los acontecimientos generales. El martirio de Israel era considerado la gran misión que la misma nación, como siervo de Dios, había asumido para su propia redención y la de todos los demás pueblos del orbe.

Otra característica medieval de la comunidad judía fue su estructura social, una corporación cerrada en la cual se podían distinguir tres clases sociales nítidas: la patricia, la media y la baja. La patricia incluía a las familias más antiguas establecidas con cartas especiales de protección y también a los judíos muy ricos: proveedores de la corte, banqueros y financistas, manufactureros y otros; en este grupo se podía contar a los eruditos, estudiosos y rabinos. A esta aristocracia se pertenecía desde el nacimiento, por fortuna y por méritos intelectuales. Entre la clase media y la baja no había gran diferencia, la clase media estaba integrada por comerciantes, empleados de la comunidad, artesanos y buhoneros; la inferior era de una gran pobreza.
Hasta el siglo XVIII en la sociedad europea la comunidad judía era corporativa como todas las otras organizaciones. Los judíos disfrutaban de una autonomía comunitaria y en algunos casos hasta territorial. Existían lazos de solidaridad y de mutua responsabilidad, tanto dentro de la Kehila, como entre diferentes Kehilot de distintos países. Todos creían en un único destino, tenían idiomas comunes: hebreo, ydish, ladino y los unía también los recuerdos del pasado, una religión común y estaban íntimamente ligados a la Tierra de Israel.
Buscar en Radio Jai
MÁS NOTICIAS
Israel y Medio Oriente
Panorama Mundial
Caso Amia  |  Antisemitismo
Comunidades
TEMAS DE INTERÉS
Editoriales  |  Entrevistas
Cartas de Lectores  |  Más Radio
Artículos  |  Biografías
PARTICIPE
Su opinión nos interesa
Denuncias  |  Escribir al Director
JUDAÍSMO
Calendario Hebreo  |  Recetas
Literatura  |  Tradición
Radio Jai 96.3 Mhz - Valentín Gómez 2950 3º Piso - (54-11) 4862-1443 - produccion@radiojai.com.ar
Copyright Radio Jai / Todos los derechos reservados